¿Rinomodelación permanente o temporal?

En los últimos tiempos, se está poniendo muy de moda la rinomodelación.

Es una técnica que no puede aplicarse a todos los casos, pero en aquellos pacientes en los que está indicada, consigue resultados muy satisfactorios. Sin embargo, hay que tener en cuenta que hay dos tipos de rinomodelación: la permanente y la temporal. Y hay una que no es recomendable.

¿Debería optar por la rinomodelación permanente o temporal?

Al hablar de la rinomodelación permanente o temporal, hay que entender en qué consiste cada una de estas modalidades, que suelen presentarse como alternativas a la rinoplastia.

La rinomodelación temporal, por un lado, se basa en la utilización de diferentes productos temporales para aportar volumen a la nariz, tales como el ácido hialurónico o la hidroxiapaita cálcica (Radiesse), que tarde o temprano, vuelve a reabsorberse por el cuerpo.

La segunda opción, la rinomodelación permanente, consiste en utilizar una sustancia permanente, es decir, no reabsorbible y, en ocasiones, una prótesis sólida conformada en la nariz, que permite que el resultado se mantenga en el tiempo.

En ambos casos, a diferencia de lo que sucede con la rinoplastia, lo que se hace en la rinomodelación es “añadir” en lugar de “quitar”. Se corrigen las deformidades nasales añadiendo volumen en las zonas que presentan “hundimiento”, obteniendo un dorso de la nariz recto.

En este sentido, es mucho mejor optar por la rinomodelación temporal porque a medida que la cara vaya cambiando con el paso de los años, puede ser necesario modificar la localización exacta de colocación de la sustancia que vamos a infiltrar.

En el caso de la rinomodelación permanente, estos cambios no pueden realizarse, lo que puede acabar conduciendo a que la cara pierda toda su armonía. Es por ello que las rinomodelaciones con materiales permanentes son peligrosas y poco recomendables en nuestra opinión.

Además, por otro lado, la rinomodelación temporal tiene la ventaja de utilizar materiales que no suponen ningún peligro para la persona que se somete al tratamiento, puesto que son elementos que el cuerpo reabsorbe sin dificultad.

En cambio, la rinomodelación permanente hace uso de materiales que pueden generar más problemas por alergias, incompatibilidades y rechazos de esos productos con el paso de los años. También hay que destacar, que esos productos sólidos haciendo presión en una zona de piel tan fina como es el dorso de la nariz, pueden conseguir erosionar dicha piel y que se palpen estos productos de relleno permanentes o no reabsorbibles. Es por ello que, en general, se recomienda que no se opte por este tipo de rinomodelación.

rinomodelacion permanente o temporal

Por supuesto, la última palabra la tienes tú. Pero nuestra opinión como profesionales es que hay que elegir sin dudar la rinomodelación temporal porque permite arriesgar mucho menos, tanto en lo que a salud se refiere, como en lo que se refiere a resultados obtenidos.

Como puedes ver, la rinomodelación es una muy buena técnica para mejorar la apariencia de tu nariz, pero es importante que no te dejes llevar por la rinomodelación permanente, porque puede dar lugar a problemas. Mucho mejor apostar por la temporal.

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