Presoterapia

¿Qué es la presoterapia?

La presoterapia es una técnica que busca aumentar la elasticidad cutánea, el aporte del oxígeno a los tejidos, reducir la retención de líquidos y facilitar la regeneración tisular.

A través de la aplicación de determinadas presiones de aire sobre diferentes partes del cuerpo, produce una compresión y relajación de forma alternada, incidiendo positivamente en el sistema linfático.

Es un tratamiento que no solo se realiza en el ámbito estético, sino también médico, para lograr el drenaje linfático, para atacar edemas y corregir alteraciones en el sistema circulatorio.

Al mejorar la circulación del sistema, con la ayuda de la presoterapia se evita que se produzcan nuevos depósitos de grasa en nuestro cuerpo, dirijiéndose así a los canales naturales de desecho, recuperando el correcto funcionamiento y garantizando que la linfa y la grasa se transporten sin riesgo de acumulación.

Aplicaciones de la presoterapia

Con la ayuda de unas botas, un fajín y unos brazos formados por varias celdillas con cámaras de aire conectadas a un ordenador que dirige el dispositivo especial, hace que dichas cámaras neumáticas se inflen y desinflen.

Así, el cuerpo recibe compresión y relajación de forma alternativa, presionando el flujo venoso y linfático de forma eficaz, estimulando así el retorno venoso.

El procedimiento puede durar entre 20 y 40 minutos, con sesiones semanales durante al menos dos meses para lograr resultados palpables.

Para conseguir un mejor resultado, lo ideal es acompañar la presoterapia de otros tratamientos medicoestético como la mesoterapia, carboxiterapia, una dieta equilibrada y la realización de ejercicio físico regularmente en función de las necesidades de cada paciente y del resultado deseado.

Es recomendada para pacientes que deseen tratar y prevenir las varices, edemas y piernas hinchadas, retención de líquidos, celulitis, estimulación circulatoria, obesidad, tratamiento post-mastectomía, para la circulación linfática de los brazos y tratamiento post-liposucción, ayudando a readaptarse nuevamente a los tejidos a su nuevo contorno corporal.

Asimismo, el paciente que decida realizarse presoterapia tendrá una sensación agradable, para nada dolorosa. Sentirá algo similar a un masaje, lo cual representa una de las ventajas de este tipo de tratamiento.

Beneficios del tratamiento de presoterapia

tratamiento de presoterapia

De forma general, la presoterapia ayuda a mejorar la circulación y problemas venosos, reduce la hinchazón, oxigena la piel, moldea y reafirma las líneas corporales. De forma más específica, incide en el sistema circulatorio, haciendo que aumente el oxígeno en los tejidos y elimina los residuos metabólicos, lo cual es beneficioso para disminuir la presión sanguínea.

En el sistema digestivo, ayuda a relajar los músculos abdominales e intestinales, mejora su funcionamiento y coadyuva en la digestión diaria.

Con grandes beneficios en el sistema linfático, la presoterapia aumenta la circulación de la linfa, la eliminación de la grasa libre y estimula el sistema inmunológico. También interviene en el sistema muscular, tonificando los músculos y articulaciones, refuerza los tejidos, relaja y alivia la fatiga y los espasmos musculares, estimula los puntos nerviosos motores, alivia el estrés y proporciona una sensación de relajación y bienestar.

Riesgos/Contraindicaciones

Al tratarse de un procedimiento no invasivo y sencillo, son pocas las contraindicaciones que presenta la presoterapia. Sin embargo, existen algunos casos en los que se recomienda tener prudencia y la aprobación del médico responsable, como son: pacientes con TVP (Trombosis Venosa Profunda), infecciones en la piel de la zona a tratar, enfermedades cardíacas y renales severas, portadores de marcapasos, pacientes oncológicos, abscesos, dolor corporal generalizado, embarazo y lactancia.

Además, se recomienda no realizar ejercicio físico intenso ni antes ni después de someterse a una sesión de presoterapia.

Efectos secundarios

Durante el tiempo que se ha popularizado esta técnica no se han registrado efectos secundarios, a excepción del grupo de pacientes que presentan las condiciones explicadas anteriormente.

En caso de surgir un inconveniente, puede ser porque el paciente no sabe o no ha informado sobre su estado de salud o alguna complicación en el pasado que pueda generar una reacción adversa, o el profesional no ha tomado las medidas oportunas.